El potencial de las energías renovables como nueva fuente de empleo y desarrollo rural en Europa es ampliamente reconocido. Al mismo tiempo, estas energías pueden contribuir a aumentar la protección del medio ambiente y a abordar cuestiones relacionadas con la seguridad energética. De hecho, para medir el progreso en la consecución de los objetivos de Europa para el año 2020, una de las metas acordadas consiste en que en la Unión Europea se obtenga un 20% de la energía a partir de fuentes renovables.

En la mayor parte de los países, se están invirtiendo recursos públicos para promover el desarrollo de las energías renovables. Pero… ¿Cuáles son los impactos esperados de estas políticas e inversiones a nivel local? ¿Cómo pueden las energías renovables apoyar las economías rurales? ¿De qué manera pueden las energías renovables ser un motor para promover la empleabilidad de los jóvenes? ¿Cómo las universidades pueden apoyar este proceso tecnológico, económico y social?

Estas son las principales preguntas planteadas en el proyecto europeo «IN2RURAL. Prácticas innovadoras en energías renovables para mejorar la empleabilidad rural», que ha sido seleccionado en la convocatoria 2014 del programa Erasmus+ dentro de la acción clave “Cooperación para la innovación y el intercambio de buenas prácticas”. Los países participantes son Hungría, Rumanía y España y las acciones están programadas desde el 1 de septiembre de 2014 hasta el 30 de agosto de 2017.